
La primera vez que vi “REC” no podía creer que algo tan bien hecho y que me diera tanto miedo estuviera hecho en mi idioma, por lo general solía asociar las grandes pelis de terror con el habla inglesa o realmente no había visto algo en castellano que estuviera rodado en serio y con ganas de asustar de verdad, y es que “REC” es claustrofobica, asfixiante, retorcida y muy divertida, pero lo más importante, es que aunque ya hayas visto cientos de pelis de zombies, la ópera prima de Paco Plaza y Balagueró era innovadora, la cámara convertía el edificio en una especie de parque de diversiones del que sabías no ibas a salir con vida, y en donde la pobre “Angela Vidal” sufría horrores al mejor estilo de “The Blair Witch Project”. No puedo dejar a un lado su famoso y emblemático final (Recuerden a la “niña de Madeiros”) que dejó a más de uno sin respirar hasta que no corrieron los créditos finales, en definitiva “REC” era todo un éxito. Y así lo fue, no tardó en llegar el remake norteamericano, ni en confirmarse una secuela; y aquí es cuando comenzaron los problemas.
El primer desacierto de “REC 2” fue tratar de darle un giro de tuerca al género de los zombies y los virus no tan letales que conviertes a los “no vivos” en “muertos vivientes” y mezclarlo con algo de religión, fe y hasta exorcismos, en cierta parte es aplaudible el hecho de querer innovar y darle un “plus” a una segunda parte que tenía por todos los medios que sorprender más que la primera y tener una que otra sorpresa en su proyección, pero vamos a estar claros, a NADIE le importaba lo que realmente sucedía y si se hubiese quedado sin explicación el proyecto “REC” no se hubiese ido por la cañería como ocurrió con la segunda parte. Recuerdo estar en el cine ante unos primeros minutos impecables, esta secuela comenzaba sólo segundos después de la primera, se mantenía el ambiente, la desesperación y el descontrol, mi emoción iba en aumento mientras avanzaba la película, pero en secuencias que generaban risa en los espectadores y no de tensión como en la primera, si no en plan de burla, convirtieron a “REC 2” en casi una parodía de la anterior, que brilla en algunos momentos pero que se pierde en un guión flojo y jalado por los pelos que no llega a convencer ni al más fanático de la saga.
Al salir del cine me imaginé que la saga había muerto con esta “mal afortunada” segunda entrega, tal y como pasó con “The Blair Witch Prtoject”, peli que ya cité anteriormente, sin embargo Paco Plaza y Balagueró deciden “divorciarse” artísticamente, me imagino en consecuencia de la segunda parte, y deciden filmar, por separado, dos nuevas entregas, denominadas “REC Génesis” y “REC Apocalipsis” respectivamente. Al principio no estaba muy convencido del proyecto y estaba un poco escéptico con los resultados, pero el gusanillo de la intriga pudo más que yo, y a medida se iba acercando la fecha del estreno más me emocionaba. “REC Génesis” ocurriría en una boda, a plena luz del día y en lugares abiertos, nos iriamos a los inicios de la infección y tal vez Paco Plaza se atrevería a rescatar los elementos que fallaron en la segunda al tratar de explicar lo que ocurría con los zombies y eso era lo que más me motivaba, sin dejar a un lado a la preciosa “Leticia Dolera” diciendo en el trailer “Es mi día”.
Así es como mis ganas de ver esta tercera entrega eran descomunales, los comentarios de la crítica española y del público español, el cual suele ser un duro crítico de su producción nacional, estaban a los pies de la novia con motosierra de Paco Plaza, y yo no me podía perder esta celebración. Ayer fuí al cine y en los primeros minutos de la cinta, rompemos con la base de “REC” que es la cámara en mano y se combina con tomas de cine tradicional, decisión que me parece acertada si no se quiere perder el tiempo tratando de explicar durante toda la proyección el por qué se está grabando algo, cuando lo más importante sería correr por tu vida mientras unos zombies muy feos te persiguen.
Esta entrega es la que más se diferencia de las demás, aunque no las traiciona, se acerca más a la comedia negra y a las “guarradas” que al terror asfixiante de sus antecesoras, los personajes son más estereotipados que otra cosa, pero con enganche, llenos de humor y de dialogos hilarantes. La estrella indiscutible, como se veía venir, es una maravillosa Leticia Dolera en el papel de “Clara”, quien tiene los mejores momentos y más elaborados planos de la cinta, mientras corre en tacones, un vestido de novia lleno de sangre y una motosierra, sencillamente genial. Una banda sonora perfecta para la ocasión, y guiños a la cultura española como “La leyenda de San Jordi” y los clásicos del género, como pelis de zombies de Romero o del cine de los 80’s como “Reanimator” y su secuela “La novia de Reanimator” entre otras; tal y como dijo uno de mis acompañantes del cine, “Un Planet Terror a la española” y más de una vez sentirás que es así.
En definitiva, si te atreves a volver a mundo “REC” es bajo estas condiciones, a disfrutar de escenas “gore” mucho mejor llevadas que las anteriores entregas, pero con más referencias al humor que al terror, claro está con uno que otro susto pero en un ambiente más relajado y divertido.
Lo mejor: Las tomas de Leticia Dolera y su vestido, el maquillaje, la banda sonora y el final.
Lo peor: Retomar la emblemática imágen de “la niña de Madeiros” y tratar de justificarla con los errores de la segunda entrega y ciertos momentos que parecieran estar de más.